juanitorisuelorente -

miércoles, 23 de mayo de 2018

MIL POEMAS

(Imagen de la red)

















Para ti, son mil poemas

los más bonitos del mundo,

porque de ti late el verso

si su corazón es tuyo.

Para ti esta hoja blanca

que al pensarte da su fruto,

su lento leer tus ojos,

voz de un sentimiento puro.

Desde aquellas sensaciones

tan de llama por el humo,

escribiendo como soles

con los mañanas difusos,

hasta arder con este fuego

entre silencios de lujo.

Para ti, su mar de nadie

viste azules a tu arrullo,

y en sus olas baten alas

hacia los cielos de culto,

cada verbo entre tu nombre,

cada beso entre los juncos.

Para ti todo lo nuestro,

a limpio punto por punto,

mil poemas que sostienen,

único, a un porqué desnudo.

jueves, 17 de mayo de 2018

DECONSTRUCCIÓN

(Imagen de la red)


















Ahora entiendo

a quienes violentaron la certeza

de no saber existir

como último eslabón del saqueo

al que obligó el hambre

de uno mismo. Entiendo

que mordieran la lucha

sin haber reinado

por los confines más enloquecidos

de cierta eternidad.

Y lo entiendo ahora

que la sangre se desploma,

desaloja lo suficiente

para que irrumpa lo imprevisto

en cada milagro

de estar solo de ti.



domingo, 13 de mayo de 2018

LA VIDA, ATRÁS

(Imagen de la red)


















Con la vida sin sí misma
¿cómo explicar
un más allá antes de la vida?,
¿cómo morir mañana
como conquista, por las orillas
que he pasado,
por el hombre antes, de niño?
¿Cómo explicar a una verdad vieja
que ha nacido que,
seguir adelante es un sueño
que nunca será nuestro
si no disuelve y abandona
su propia huida?,
¿cómo explicar a una sombra
que es mar en lo invisible, y tú
el porqué de ese eterno viaje?

sábado, 5 de mayo de 2018

PARAÍSOS (Sonatina)

(Imagen de la red)
















Comenzaste a nacer entre mis calles viejas,

como crecen por dentro las cosas más complejas,

las que a veces ocurren sin llegar a pensar.

Primero una mirada, que insiste poco a poco

sin preguntarme nada, qué sentimientos toco,

hasta ser una luz que no puedo apagar.

/

En la primera huella se mece el primer beso,

y como instante azul quedó en el tiempo impreso.

Un beso en la inocencia confusa del amor,

que recorrió sin freno los hilos a tu boca

con la sed tan descalza, con la sangre tan loca

que le abrió los caminos a los sueños en flor.

//

Pronto a tu corazón lo persiguen mis ojos,

que acogen su aureola de piedra sin sonrojos.

Y laten en mis manos, se funden a mi piel,

los secretos que afloran y que lentos descienden

a volar en mi boca: milagros que desprenden

sus mundos infinitos, paraísos de miel.

///

Apenas fue un destello bajo el peso del miedo,

mas dejó, sin embargo, por los cielos su credo,

un pensamiento obseso girando en su elixir,

tan abrazado al tallo como al mar de las rosas,

lo imposible de ser ante el sol de las cosas,

el silencio más mudo por la voz de existir.

////

Y cuando aulló el momento de tenerte en mis brazos

ya había dibujado sus millones de trazos.

Primero fue el esbozo de un abrazo de luz

entre besos de huesos circundando la nada,

toda un agua de vida con la voz conquistada,

compartiendo el aliento de los cuerpos en cruz.

/////

Luego, siendo el pilar del seno de tus labios,

me adentro en las estrellas, los idiomas más sabios,

todo un clamor de siglos que nunca sucedió,

siempre un alud de fondo latiendo en los placeres

que al fin puede ser niño, tan hundido en quién eres,

mientras tus dientes muerden al mito que murió.

//////

Bebo en tu desnudez hasta el sol más pequeño,

toda gota que flota derramada en mi sueño.

Y beso una y mil veces el volcán de tu voz,

acaricio desiertos que incendian la ternura

celebrando silencios de tan honda aventura,

aunque cierres tu adentro si lo crees precoz.

///////

Como primera vez siempre, la cumbre es verte,

pasear toda espera disfrutando esa suerte,

sentirte muy de cerca, darte un beso casual

entre grandes palabras que, cansadas, nos nombran,

si creen estelar esa nada que alfombran

porque arda en la memoria de un momento puntual




lunes, 30 de abril de 2018

OBSTINADA INCLEMENCIA (Romance)

(Imagen de la red)



















Paseo un día de abril

con la mirada de invierno

hacia mi sitio en la vida

que sigue estando muy lejos.

Voy rozando sus puñales

y no me asustan mis miedos,

ni enfrentarme al cruel villano

que aún guarda mi secreto.

Siguen mis pasos de tierra

por el azul del silencio

con las palabras en alza

sin que las ate un cimiento,

tan valiente en la hoja blanca

como ante tus ojos, ciego,

pululando en la belleza

sin mecerme en sus adentros.

Paseo sobre el vacío

como un eslabón del tiempo

con la piel desordenada

y el corazón siempre ajeno,

conquistando las afueras

sin que me alivie su peso.

Un paseo que, despacio,

deja a mi muro indefenso

con la infancia en los escombros

y en el resto mil pretextos

para que atienda la culpa

otros asuntos más serios.

Luego el rol de lamentarse,

no ver nada en el espejo,

y en la memoria del mar

gestar un nuevo comienzo,

todo en sí como otra duna

que se pierda en lo desierto.

¡Cuantos mundos de naufragios!

¡cuantos escriben al cielo!

¿Qué hice contigo y conmigo?

¿Qué sol se apaga, latiendo?

Paseo hilando un pasado

que forja ser hoy del viento.





miércoles, 25 de abril de 2018

HASTA SIEMPRE

(Imagen de la red)


















Cuando es muy justo llorar

si el destino en dos se parte,

cuando todo desconsuela

porque duele hasta la sangre,

no se reconstruye el hecho

que abatió a todo aguante,

cuando se estrella el mañana

en otro nuevo desaire

y rebosan los caminos,

hasta el alma se deshace,

y se apaga la memoria

dando vergüenza mirarte,

cuando desciende el futuro

a las pasados de nadie

y el temblor que nos destruye

no merece repararse,

ya no sirven las palabras

ni los poemas más grandes,

no sirve pedir perdón

ni esperar que todo cambie.

Demasiadas decepciones

tiran la vida a la calle.



jueves, 19 de abril de 2018

LA LUNA EN EL ALAMBRE (Elegía)

(Imagen de la red)

















Para volver a barro no he vivido,

sin alas, como un pájaro de huesos,

ni a la sombra de un cielo no nacido.



Hay nombres que en mis nubes siguen presos,

maduros, con los sueños por delante

y los ojos de lluvia al sol impresos.



El tiempo sigue siendo el aspirante

que a sentirse milagro hace de arena,

no de mano que gire hacia el instante.



Y sangres sin lugar, de vena en vena,

frenando en las afueras de las cosas,

conquistan los temblores de la pena.



¿Por qué buscar cimientos en las glosas?,

¿por qué coser raíces a la lumbre?,

¡Ay!, ¿para qué volar sin ti a las rosas?



No es posible crecer en la costumbre

si es futuro eslabón de la ceniza

aunque ardió en los principios a la cumbre.



Con el reloj sin patria se agudiza

el rumbo impronunciable del destino

que en su propia sombra rivaliza,



y forcejea hollando en mi camino

sacando a flote al alma inamovible

que vive ser a espaldas de su sino.



Esta lenta espiral inmarcesible

lleva consigo inscrita mi ternura

aunque sea silencio en lo invisible.



Como eterna contemplo a la locura

del verbo que me lleva hacia la infancia

junto a esa voz que abrazo en la aventura.



Y quizá en sí confunda la distancia,

mas nunca la costura de algún beso,

de algún abrazo asido a la constancia.



Un sueño azul que encumbro en mi receso,

muriendo entre la vida que huye al hambre,

forjando en lo pequeño mi regreso

sin sentir a la luna en el alambre.